El VI Congreso Estatal de Economía Feminista tuvo lugar del 5 al 7 de septiembre, en València; 350 personas decidieron formar parte de este evento, organizado desde la Cátedra de Economía Feminista de la Universitat de Valéncia, reafirmando el enorme interés que suscita la aplicación de perspectiva feminista como teoría crítica al análisis económico y la generación de alternativas para el cambio de modelo de sociedad. A partir de la declaración final del congreso y hasta la próxima edición, que será en Bilbao, en julio de 2021, se abren nuevos retos para la articulación feminista de una agenda política y económica propiciatoria de transiciones justas con la vida.

La sexta edición del congreso estatal de economía feminista venía precedida de la experiencia y conocimiento generado en anteriores convocatorias, a través del impulso constante de economistas feministas de la Red Estatal de Economía Crítica. La implicación de la Universitat de València, a través de la Cátedra de Economía Feminista y del Institut Universitari d’Estudis de la Dona, así como la importante colaboración de la Universitat Politècnica de València, de la Cátedra Tierra Ciudadana y del Ajuntament de València, han hecho posible este VI congreso estatal de economía feminista, actividad central del convenio de la Conselleria d’Economia Sostenible, Sectors Productius, Comerç i Treball para este año 2019.

Uno de los grandes aciertos de este congreso ha sido convertirse ya punto de encuentro de referencia para quienes, desde la academia o el activismo, asumen la economía feminista como eje para la transformación socioeconómica y la justicia redistributiva. Es desde ahí que se explica que el intenso contenido abordado durante esta edición del congreso haya ido más allá de los debates coyunturales. La estructura y contenido del congreso ha propiciado sinergias ante la necesidad de ‘politizar el malestar’ que emerge en el día-a-día atravesando las condiciones de vida de las mujeres.

Ya desde la apertura del congreso se hicieron explícitas tres emergencias a las que dar respuesta: el abordaje de transiciones ecofeministas ante el cambio climático, desmontar el neoliberalismo y la beligerante deshumanización que conlleva y la necesaria reorientación de las políticas públicas hacia los cuidados y el sostenimiento de la vida diluyendo la división sexual del trabajo y las jerarquías de género. De la intensidad de los debates da cuenta el contenido del congreso articulado a través de 6 áreas temáticas de especial relevancia para repensar transiciones justas y sostenibles: 1) cuidados; 2) des-montando el neoliberalismo; 3) ecofeminismo y emergencia ante el cambio climático; 4) políticas públicas; 5) presupuestos con enfoque de género; 6) resistencias feministas y estrategias de cambio. Más de 105 presentaciones distribuidas en 13 paneles temáticos, en los que comunicaciones e investigaciones, talleres formativos y otras iniciativas de debate y acción política discurrieron de forma simultánea. La diversidad de matices y propuestas debatidas forman parte ya del conocimiento construido colectivamente en esta edición; no obstante, la asamblea final reconocía la necesidad de ampliar las miradas analíticas, desde la interseccionalidad y la de-colonialidad, asumiendo nuevos retos para la investigación y la articulación feminista. En la agenda de la articulación feminista ya hemos anotado la necesidad de abordar cómo cuestiones globales y políticas macro provocan la precarización de las condiciones de vidas cotidianas. Entre ellas, resulta especialmente relevante aplicar la crítica feminista sobre la digitalización de la economía, la militarización creciente y el gran negocio mundial de la mercantilización de los cuerpos y los procesos biológicos, las violencias económicas e institucionales contra las mujeres, el consumo, la soberanía, seguridad alimentaria y la salud de las mujeres, la construcción del derecho a la ciudad, la gobernanza y los comunes y la necesidad de contar con un programa feminista frente el colapso climático. A esto último apunta precisamente alguna de las propuestas concretas de este congreso, como la de conformar una “Red feminista ante el colapso climático”.

Si algo caracteriza a la economía feminista es el planteamiento de un proyecto ético de transformación social que invita a repensarlo todo, desde una crítica profunda a la economía ortodoxa convencional, prestando atención a la asignación de recursos y prioridades para el sostenimiento de la vida y de los ecosistemas. Y hemos querido hacerlo desde el cuidado, la equivalencia humana y el reconocimiento mutuo. Es por ello que este VI congreso se ha organizado como un espacio de cuidados e interacción social, de celebración de la multidisciplinariedad y de pactos feministas, pequeños y, a la vez, lo suficientemente grandes para construir colectivamente sinergias feministas para avanzar en la despatriarcalización de todos los ámbitos de la vida. Sin duda, una de las grandes aportaciones de este congreso es la de seguir tendiendo puentes, entre el sur y norte global, las periferias y/o ‘des-centros’, reforzando entre todas el feminismo internacionalista y creando alianzas con redes de estudiantes por una economía crítica (feminista, ecologista, social y solidaria), haciendo un frente común ante los fundamentalismos y las múltiples opresiones, sexistas, racistas y LGTBfóbicas.

Como recoge el comunicado final aprobado el 7 de septiembre de 2019:

Las mujeres y feministas reunidas en el VI Congreso Estatal de Economía Feminista, en València, denunciamos que vivimos un momento de contra-reacción y rearticulación violenta del capitalismo patriarcal colonialista a nivel global”.

Queremos y tenemos alternativas para otro mundo vivible, para todas, para vivir bien; seguiremos sumando y construyendo alianzas, desde ya y hasta el próximo congreso.

El VI Congreso de Economía Feminista reconoció la trayectoria y aportaciones de Lourdes Benería, catedràtica emèrita de la Universidad de Cornell y una de las pioneras en aplicar la teoría crítica feminista a los análisis de la economía y sus efectos en las condiciones de vida de las personas.

María Amparo Ballester y M.ª Luisa Moltó, en representación de la Cátedra d’Economia Feminista,  fueron las encargadas de transmitirle nuestro profundo agradecimiento afectivo a Lourdes, por alentarnos y ser referente activo para el avance de los estudios de economía feminista.

Hemos publicado en la mediateca de la Cátedra de Economía Feminista los vídeos de las sesiones plenarias congreso.

Pin It on Pinterest